“Einstein le habría gustado ser psicólogo pero le parecía muy difícil”, “Ir hacia el rugido del león”, “Vivimos en un mundo de espejos físicos y mentales”,… con este lenguaje tan gráfico y cercano se expusó una batería de herramientas que permitan fortalecer la conducta directiva para afrontar con éxito los retos que el cambio constante somete a las organizaciones. Insistir en el que el entorno - las circunstancias - seguirán cambiando, no parece tener mucho sentido, pero sí perseverar en el desarrollo del talento para anticiparse, adaptarse e incluso provocar los cambios que han de llegar.
Para ello, en esta jornada se han tratado los aspectos esenciales para lograr el éxito como son la visión y la energía necesarias para llevar a cabo los procesos de cambio.
