El pasado 4 de octubre Jorge García del Arco, Director General de XUPERA y coordinador del Club de Antiguos Alumnos del IE de Bilbao presentó como ponente a Koldo Saratxaga, quien en el marco de su experiencia como coordinador del proyecto IRIZAR, dio una lección magistral sobre el cambio organizativo en las empresas del s. XXI necesario para competir en el entorno actual.
El que en el año 2001 fue considerado Mejor empresario vasco, expuso la innovadora experiencia en Irizar, de la que la Harvard Business School ha dicho que posee una estrategia que marca diferencias, poniéndola a la altura de un gigante como BMW.
Koldo Saratxaga inició su exposición analizando que actualmente vivimos uno de los mejores ciclos económicos en este país mientras que las organizaciones viven un período de máxima incertidumbre. Los recursos (tecnológicos, sistemas, edificios, …) son asequibles con los recursos financieros a disposición de los mercados. Por tanto, lo único que puede diferenciar realmente son las personas y, en especial, su forma de relación. En su exposición, desgranó sus pensamientos, valores, principios y cómo ha ido construyendo con todo ello un modelo, un caudal de conocimientos que, teniendo siempre como protagonista a la persona, ha convertido una empresa en un proyecto, a sus recursos humanos en personas, a un modelo de gestión basado en la jerarquía y la transmisión de decisiones de forma piramidal, en otro basado en equipos multidisciplinares autogestionados. Saratxaga remarcó la comunicación entre las personas, entre los diferentes equipos, y también la comunicación con los clientes y los proveedores, como uno de los ejes vertebradores del proyecto y la actividad que más tiempo requiere. Hizo una apuesta por la diversidad de opiniones, y sostuvo que la información es un bien que se tiene que compartir entre todos los que forman parte del proyecto, desde el gerente hasta el más humilde trabajador. La consecuencia de un modelo basado en la confianza y la responsabilidad, según Saratxaga, es la innovación constante, ya que esta surge de la riqueza de las relaciones personales.
Koldo Saratxaga trata de sembrar, como le gusta decir a él. Ahora, más que nunca, el futuro no tiene nada que ver con el presente o el pasado. Hay que dedicarse a lo importante en vez de a lo urgente.